La cosecha de soja suma volumen y altera el mercado

La estabilidad climática generada ante un período prolongado de días soleados, en la primera mitad de abril, aceleró la marcha de las máquinas a lo largo y a lo ancho del país.

Bajo condiciones ambientales ideales, el productor se concentró principalmente en la trilla de soja que avanzó a pasos agigantados. Desde el inicio de las labores se estima que hasta este domingo se trillaron algo más de 15 mill.tn. A su vez, si contamos únicamente los últimos diez días, se recolectó el mayor volumen de los últimos años a estas instancias del mes. Apenas ligeras interrupciones de corta duración se presentaron desde el jueves hasta el domingo con la aparición de chaparrones intermitentes en la provincia de Buenos Aires. De todos modos, con mayor permanencia sobre las regiones del centro y sudeste, aportan la humedad necesaria para la maduración de los cultivos tardíos y/o de segunda ocupación.

Los progresos más notorios se desarrollaron en las regiones del centro – sur de Santa Fe, norte de Buenos Aires y en gran parte de la provincia de Córdoba. Los rendimientos que se están materializando superan cómodamente a los promedios históricos. A modo de ejemplo, en el núcleo norte, más precisamente en Monte Maíz e Isla Verde sobre el departamento cordobés de Marcos Juárez se reportan resultados de 46,9 qq/ha con picos de 49,8 qq/ha. Si nos dirigimos más hacia el extremo sur de Córdoba, las máquinas cosechadoras arrojaron hasta 57,0 qq/ha con una media que osciló entre 48,0 – 50,0 qq/ha. Sobre el noroeste de Buenos Aires se reportaron al momento hasta 51,0 qq/ha de promedio. En las regiones mencionadas se verifica que los cultivos tempranos han podido alcanzar su mayor potencial. La contrapartida es que estos resultados suelen correlacionarse con menores niveles de proteína, un tema no menor para la originación de las fábricas.

La rapidez de las labores en zonas agrícolas claves se tradujo en un crecimiento vertiginoso de camiones hacia las terminales portuarias del Up-River. Ante el persistente arribo de vehículos de carga, la logística se encuentra prácticamente al tope de su capacidad: Los principales accesos se encuentran desbordados y se generan largas filas para poder descargar los granos en las terminales de entrega. En este contexto de presión de cosecha, los negocios con descarga son los más “cotizados” y es así como el mercado disponible se desmoronó a niveles de 210 U$S/tn. En tanto, a pocos días de su expiración, los futuros Abr-19 Rosario que operan en el término presentaron un modesto repunte a 216 U$S/tn o su equivalente en moneda local con 9.320,40 $/tn.

Dado que las bajas fueron más limitadas en los contratos diferidos, el carry a noviembre se amplió a 26 U$S/tn y representa una tasa anualizada del 20,6%. Si bien este rendimiento no contempla los gastos ocasionados por almacenar la cosecha, claramente el mercado incentiva a dosificar, en la medida de lo posible, las entregas más hacia fin de año para maximizar el precio de venta. Del mismo modo, una alternativa es cerrar negocios a siete meses a 13.890 $/tn si incorporamos la curva de futuros del tipo de cambio en ROFEX. Así la tasa resultante en pesos asciende al 84% y más que compensa los costos financieros y de espacio para el almacenamiento de la mercadería.

A nivel internacional y en vísperas de las primeras siembras en el sur de EE.UU. comienzan a delinearse las primeras precisiones de campaña 2019/20. Con el factor climático como eje, la implantación irá desarrollándose gradualmente hacia el norte hasta centrarse en el cinturón agrícola y cubrir el Medio – Oeste del país. Las intensas lluvias que afectaron los estados de Nebraska, Iowa e Illinois dejaron excesos hídricos en amplios sectores y provoca algunas demoras con las incorporaciones tempranas de maíz. Más allá de que aún hay margen de tiempo, se evalúa la posibilidad de que cada hectárea que no se destine al cereal, pueda tener como correlato un incremento en la superficie de soja.